Luis Andrés Caicedo Estela, mejor conocido como Andrés Caicedo, fue un escritor, posiblemente uno de los mejores de su generación, hablamos del siglo XX. Andrés es uno de los escritores que más me ha fascinado y del cual he sido capaz de leer más de 1 o 2 páginas, ya que hay otros que... mejor ni los menciono. Caicedo es el mismísimo autor de “¡Que viva la música!”, “Calicalabozo”, “Mi cuerpo es una celda”, entre otros. A este escritor no lo conocí hasta que tuve uso de razón, porque tiempo atrás, yo era un completo ignorante que se la pasaba haciendo bobaditas que no servían para nada; en fin, esto de mi vida tampoco viene al caso. Caicedo era un tipo al que siempre se le veía una sonrisa; era un joven tartamudo, melancólico y, sobre todo, fanático del cine y la escritura. Fue un lector ávido desde muy temprana edad, siempre fue muy curioso y tenía una poderosa habilidad para absorber conocimiento con facilidad. Era amante de la lectura de Edgar Allan Poe y del teatro.
Ya
han pasado 53 años desde que Andrés Caicedo, con tan solo 20 años, fundó el
famoso cine club, lugar en el que se promovía la cultura y el cine. Un cinéfilo
sin duda alguna. El cine club tuvo gran acogida, atrayendo a una amplia
variedad de público. Se dice que el primer día en que se fundó el cine club
asistieron 161 personas. Cifras para nada desalentadoras. Sus obras siempre
estuvieron inspiradas en esa juventud con una vida desordenada, desprolija y
loca, siempre con humor y un toque de realidad que se asemejaba a ese Cali de
ese entonces, donde la drogadicción y la prostitución abundaban. Leer a Caicedo
no necesariamente requiere ser un dios o algo por el estilo, ya que sus libros
fueron y serán para adolescentes y para cualquier tipo de público. Descubrir
"Que viva la música" o "Calicalabozo" es darse cuenta de
que la literatura no necesita saber de dramas ambiguos, de pueblos fantásticos
o de realismo exagerado tildados como "mágico", porque Caicedo habla
el lenguaje de los jóvenes.
A
pesar de su trágica muerte a la edad de 25 años, dejó un legado intachable que
hasta el día de hoy sigue vigente, generando discusiones, debates y sorprendiendo a muchas personas que se atreven
a leer sus obras. Andrés Caicedo fue mucho más que un escritor, fue un
visionario que supo combinar su amor por las artes y la cultura con un deseo
ferviente e indetenible de promover la cultura, logrando hitos históricos en la
literatura colombiana.
24/02/2024
Juan David López





